
FITOTERAPIA
Equinácea
La equinácea una ayuda natural para resfriados, gripe e infecciones
La equinácea es una hierba popular originaria de la región del oeste medio de Norteamérica. Las tribus indias de Nebraska utilizaron la equinácea como antiséptico y analgésico y los Sioux la utilizaron como un remedio contra la mordedura de serpiente. En 1885 se introdujo en la medicina Americana como un depurativo de la sangre.
En una investigación reciente se ha demostrado que los extractos de equinácea poseen propiedades inmunoestimulantes destacables.
La equinácea aumenta la producción y la actividad de los leucocitos, destruyendo invasores como los virus y las bacterias perjudiciales. Esta extraordinaria hierba también aumenta la migración de los leucocitos a las áreas de infección aguda, acelerando así los procesos de recuperación y curación.
La equinácea también aumenta la producción de interferón. El interferón es un compuesto producido por el cuerpo que estimula la síntesis de proteínas que bloquean la infección vírica.

Además, la equinácea previene de forma natural la propagación de los virus al inhibir un enzima que usan ciertos virus para diseminarse con mayor velocidad por los tejidos corporales.
Raíz de Equinácea
Nombre en Latín: Echinacea purpurea
Usos comunes:
o Antibacteriana
o Antivírica
o Depurativa de la sangre
Combinaciones:
La combinación de equinácea con las tradicionales hierbas uña de gato y sello de oro, es excelente para prevenir y aliviar los síntomas de resfriados, gripe e infecciones.
Precauciones:
Ninguna conocida
Como complemento de la alimentación:
500 - 1.000 mg al día
NOTA:
En infusión de raíz de una cucharada de postre por taza de agua. 2 tomas diarias o bien 2 cucharaditas de tintura disueltas en agua al día. En cápsulas 2 unidades al día entre las comidas.
EUCALIPTO
Excelente broncodilatador.
Las olorosas hojas de este árbol Australiano, el Eucalipto (Eucalyptus globosus) constituyen unos de de los expectorantes y desinfectantes más poderosos que se conocen.

Enemigo de los resfriados es un descongestionante nasal. Los vahos del eucalipto son, quizás, el remedio expectorante de una más universal, pues uno de sus componentes básicos, el Eucaliptol, tiene la propiedad de contribuir a resecar las mucosas. Indicados, especialmente contraindicado en los casos de asma y de tos seca.
Para contrarrestar este efecto, una excelente fórmula balsámica, consiste en mezclar a partes iguales eucalipto con romero y espliego.
Se hierve el agua, se vierten y se aprovecha el reposo a modo de vahos.
TOMILLO
La esencia del tomillo contiene proporciones variables de Timol, Carvacrol, y otros componentes bioquímicos, que hacen de ella una planta con un poder antiséptico, expectorante y antifungico fuera de lo común, entre otras virtudes.

Indicado en problemas respiratorios, digestivos e infecciones cutáneas y para combatir ciertos hongos como la candidiasis. Muy eficaz en afecciones intestinales y para frenar la acción de parásitos intestinales y facilitar su eliminación.
Como tomarla: Infusión tras las comidas, 3 veces al día o cápsulas de 25mg de aceite esencial de igual manera. Contraindicado en embarazo, lactancia o úlcera gastroduodenal.
El AJO
Potencia el sistema inmunitario y es bactericida, por lo que ayuda a prevenir infecciones. ayuda también a los riñones según demuestra la medicina tradicional China.

Contiene una sustancia Alicina, que ha demostrado ser efectiva casos de virus (resfriados y gripes), hongos y bacterias causantes de enfermedades. También parece que ayuda a combatir el cáncer, reduce el colesterol L.D.L. (malo).
La mejor forma de tomarlo y beneficiarse de sus propiedades es crudo.