
Sulfato de glucosamina.
Alternativa natural a la aspirina
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Reparación articular
Artrosis
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Cuando has forzado o tensionado un músculo o tienes dolores articulares, ¿qué es lo primero que haces? ¿Tomar una aspirina?
Existen cada vez más indicios que sugieren que los fármacos antiinflamatorios comunes como la aspirina, utilizados en el tratamiento de lesiones deportivas y en la artritis, pueden enmascarar los procesos de curación en lugar de promoverlos. El sulfato de glucosamina es un precursor de una sustancia natural, la glucosamina, que el organismo puede ingerir en forma de suplemento. Es un aminoácido fabricado a partir de glutamina y azúcar, necesario para producir moléculas vitales en la conexión de células y tejido. Cuando un tejido se lesiona, el cuerpo entra en crisis. Para curarlo necesitamos producir glucosamina a diario para que se formen nuevas moléculas de tejido conectivo. Sin embargo, a medida que envejecemos, la producción de glucosamina se enlentece, lo que provoca que los ancianos que sufren de deterioro articular no se curen tan rápidamente. En la actualidad, existe una cierta polémica sobre cuál de las formas de la glucosamina es mejor, si el sulfato, el clorhidrato (HCI) o la n-acetil-glucosamina. De hecho, todas las formas están respaldadas por estudios que validan su eficacia y su aplicación clínica. |